En Pliego Suelto solemos sospechar de conmemoraciones, homenajes y centenarios, de los días de tal o los años de cual. Pero Alan Turing es la excepción que confirma la regla. 2012 es el año Alan Turing y en Pliego Suelto queremos celebrarlo sonoramente, por todo lo alto. Que todo el mundo se entere: ¡Hace 100 años que nació Alan! Nuestro querido Alan Turing.
Qué maravillas no llegaría a concebir en su corta existencia la mente de este hombre, ese «cráneo privilegiado». Prodigios inversamente proporcionales a las terribles injusticias que la timorata sociedad británica cometería contra su dignidad y su persona. Alan Turing, pionero de la computación, de la inteligencia artificial, artista del código y genial desencriptador de oscuros secretos nazis, buen desencriptador y mente libre fue y será.
Un día de 1954, Alan, herido, cansado del acoso, habiendo sido forzado a la castración química por homosexualidad, mordió una manzana envenenada y no despertó. Pobre Alan. Esa manzana mordida, dicen las lenguas, se replica de ordenador en ordenador aun actualmente, presten atención y verán.
Sí, no son tiempos de panegíricos pero hoy nos apetece pararnos un momento y escuchar el último disco de Hidrogenesse, Un dígito binario dudoso, magnífico tributo dedicado íntegramente a la memoria y sensibilidad de Alan Turing: «Despierta Alan….el sueño profundo, ya se ha terminado…Esta canción es un beso para despertar a Alan Turing…»